En una frase
Una CTA es el texto o el botón que le pide explícitamente al lector que haga algo: comprar, pedir cita, descargar o responder.
Explicación
Parece obvio y es lo que más se olvida: mucho contenido explica muy bien algo y termina sin decir qué se espera de quien lo ha leído. Sin CTA, la persona interesada tiene que inventarse el siguiente paso, y casi nadie lo hace.
Una CTA funciona mejor cuanto más concreta y más en primera persona es. «Enviar» dice qué hace el botón; «Quiero mi presupuesto gratis» dice qué gana quien lo pulsa. Añadir al lado lo que reduce el miedo —«sin compromiso», «respuesta en 24 h»— sube la conversión más que cambiar el color.
En una página larga conviene repetirla, pero siempre la misma. Dos llamadas distintas compitiendo («compra» y «suscríbete») reparten la atención y bajan las dos.
Ejemplo
Tres versiones del mismo botón
«Enviar» → «Solicitar información» → «Quiero mi presupuesto en 24 h». El tercero convierte notablemente mejor que el primero porque nombra el resultado y pone plazo, no porque sea más largo.
Errores frecuentes
- Poner varias llamadas distintas en la misma página y repartir la atención.
- Usar verbos vagos («Más información») cuando se puede nombrar el beneficio concreto.
- Esconderla al final de todo: en móvil, muchos lectores no llegan.
Dónde lo ves en MKG Suite
El asistente de contenidos de MKG Suite propone la llamada a la acción de cada publicación, newsletter o anuncio junto con el resto del texto, para que no se quede fuera.