En una frase
Un píxel es un fragmento de código que se instala en tu web y le cuenta a la plataforma publicitaria qué hace la gente en ella después de ver o clicar un anuncio.
Explicación
Es lo que cierra el círculo entre el anuncio y lo que pasa después. Sin píxel, Meta o Google saben cuántos clics te mandaron, pero no si esos clics compraron; con píxel pueden atribuir las ventas, calcular tu ROAS y —más importante— aprender a quién enseñar el anuncio para que vuelva a ocurrir.
Se instala una vez en todas las páginas y luego se definen eventos: página vista, añadir al carrito, compra, formulario enviado. Cada evento que le enseñas es material de aprendizaje para el algoritmo, así que un píxel bien configurado mejora el rendimiento de las campañas por sí solo.
Es también el punto donde el marketing se cruza con la protección de datos. El píxel solo debe activarse después del consentimiento de cookies del visitante, y la política de privacidad tiene que reflejar qué se recoge y para qué.
Ejemplo
La misma campaña, con y sin píxel
Una tienda lanza una campaña sin píxel: sabe que gastó 800 € y recibió 640 clics, y ahí se acaba el informe. Con el píxel instalado y el evento de compra configurado, el mismo panel muestra 31 ventas y 2.900 € de ingresos atribuidos, y la campaña empieza a optimizarse hacia quien compra en vez de hacia quien clica.
Errores frecuentes
- Instalarlo solo en la home y quedarse sin datos de las páginas que importan.
- Duplicar el píxel por instalarlo dos veces (por plugin y a mano), lo que duplica los eventos y falsea los informes.
- Dispararlo antes del consentimiento de cookies.
Dónde lo ves en MKG Suite
MKG Suite te guía en la conexión del píxel al configurar las campañas de publicidad, y sin él las métricas de conversión y el ROAS aparecen vacías.