En una frase
El ROAS son los euros de ingresos que genera cada euro invertido en publicidad.
Explicación
Se expresa como un multiplicador: un ROAS de 4 significa que por cada euro gastado en anuncios entraron 4 euros de facturación. Es la métrica de cabecera del comercio electrónico porque se calcula rápido y compara campañas entre sí sin necesidad de conocer los márgenes.
Ahí está también su límite: el ROAS habla de ingresos, no de beneficio. Si vendes con un margen del 20 %, un ROAS de 4 te deja al borde de perder dinero en cuanto sumas envío y comisiones. Por eso conviene fijar un ROAS mínimo a partir del margen real antes de decidir que una campaña «va bien».
El ROAS depende por completo de la atribución: de qué ventas decide la plataforma que son mérito suyo. Meta y Google tienden a atribuirse la misma venta, así que sumar los ROAS de ambas casi siempre infla el resultado.
Cómo se calcula
ROAS = ingresos atribuidos a la campaña ÷ inversión publicitaria
A veces se expresa en porcentaje (400 % en lugar de 4). Es el mismo número; conviene aclarar cuál se usa en cada informe.
Ejemplo
Una tienda online con margen del 35 %
La tienda invierte 1.000 € y factura 4.200 € atribuidos a la campaña: ROAS de 4,2. Con un margen bruto del 35 %, esos 4.200 € dejan 1.470 € de margen; restada la inversión, el beneficio real es de 470 €. El umbral de rentabilidad estaba en un ROAS de 2,86, no en 1.
Errores frecuentes
- Tratar un ROAS mayor que 1 como sinónimo de rentable: el punto de equilibrio lo marca tu margen, no el 1.
- Sumar el ROAS que reporta cada plataforma, cuando varias se atribuyen la misma venta.
- Usar el ROAS en negocios de venta larga o recurrente, donde el ingreso llega meses después del clic.
Dónde lo ves en MKG Suite
En MKG Suite el ROAS aparece en los informes de campañas de publicidad cuando la cuenta tiene conectada la medición de conversiones con píxel.