En una frase
El CPM es lo que cuesta que tu anuncio se muestre mil veces, se haga clic en él o no.
Explicación
La «M» es el mil latino, no «millón»: es el precio por cada mil impresiones. Es el modelo habitual cuando el objetivo es que te vean —lanzamientos, notoriedad de marca, recordatorio— y no que hagan clic inmediatamente.
El CPM sube cuando el público al que quieres llegar es muy pequeño o muy disputado. Por eso, en las mismas fechas, llegar a directores financieros de Madrid cuesta bastante más por mil impresiones que llegar a público general.
Sirve también como termómetro de estacionalidad: en Black Friday o Navidad el CPM de Meta se dispara porque hay más anunciantes pujando por el mismo espacio. Presupuestar en noviembre con los CPM de septiembre es la manera más común de quedarse corto.
Cómo se calcula
CPM = (inversión total ÷ impresiones) × 1.000
Se calcula sobre impresiones, no sobre personas: una misma persona que vea el anuncio cuatro veces genera cuatro impresiones.
Ejemplo
Una campaña de marca en Instagram
Una campaña invierte 450 € y acumula 150.000 impresiones. El CPM es (450 ÷ 150.000) × 1.000 = 3 €. Es decir, cada mil veces que alguien vio el anuncio costaron 3 euros.
Errores frecuentes
- Leer la M como «millón» y presupuestar con un factor 1.000 de error.
- Juzgar una campaña de notoriedad por su CPC, cuando su objetivo nunca fue el clic.
- Olvidar la frecuencia: un CPM barato con frecuencia 9 significa que estás pagando por cansar a las mismas personas.
Dónde lo ves en MKG Suite
MKG Suite muestra el CPM junto al resto de métricas de entrega en los informes de cada campaña de publicidad.