En una frase
Segmentar es dividir tu público en grupos con algo en común para enviar a cada uno el mensaje que le encaja, en vez del mismo para todos.
Explicación
Se puede segmentar por casi cualquier cosa: zona geográfica, sector, tamaño de empresa, comportamiento (quién abrió los últimos tres emails), momento del ciclo de compra o valor del cliente. Lo que convierte un criterio en útil es que justifique un mensaje distinto.
El efecto es doble: sube la relevancia, así que mejoran aperturas, clics y conversión, y baja el desgaste, porque dejas de enseñarle a la gente ofertas que no le sirven. En email es donde más se nota, y también donde menos se hace.
Hay un punto de retorno decreciente. Segmentar en veinte grupos de treinta personas multiplica el trabajo de producir contenido y deja muestras tan pequeñas que ya no se puede medir nada. Tres o cuatro segmentos bien pensados rinden más que veinte.
Ejemplo
Una newsletter partida en tres
En lugar de un envío único a 4.000 suscriptores, se parte en tres: clientes activos (oferta de producto complementario), clientes dormidos desde hace seis meses (mensaje de reactivación con incentivo) y suscriptores que nunca han comprado (contenido útil, sin venta). La misma base de datos rinde el triple sin captar un solo contacto nuevo.
Errores frecuentes
- Segmentar solo por datos demográficos cuando lo que predice la compra es el comportamiento.
- Crear tantos segmentos que ninguno tiene volumen suficiente para sacar conclusiones.
- Definir un segmento una vez y no actualizarlo: la gente cambia de grupo con el tiempo.
Dónde lo ves en MKG Suite
MKG Suite permite crear públicos objetivo con filtros sobre tu base de contactos y reutilizarlos en newsletters y campañas; los públicos dinámicos se recalculan solos a medida que entran o cambian contactos.