En una frase
La tasa de apertura es el porcentaje de personas que abren un email sobre el total de las que lo recibieron.
Explicación
Mide, sobre todo, tres cosas: si el asunto despierta interés, si el remitente inspira confianza y si el correo ha llegado a la bandeja de entrada y no a spam. Cuando cae de golpe, lo primero que hay que descartar es un problema de entregabilidad, no de redacción.
En los últimos años el dato se ha vuelto menos fiable. Las protecciones de privacidad de algunos clientes de correo cargan las imágenes por adelantado y registran aperturas que nunca ocurrieron. Sigue sirviendo para comparar envíos entre sí, pero no como cifra absoluta.
Lo que más la mueve no es el truco del asunto, sino la calidad de la lista. Una base pequeña de gente que se suscribió voluntariamente y recibe algo útil abre por encima del 35 %; una lista comprada o abandonada dos años no llega al 5 % y además arrastra la reputación del dominio.
Cómo se calcula
Tasa de apertura (%) = (aperturas únicas ÷ emails entregados) × 100
El denominador son los entregados, no los enviados: los rebotados no pudieron abrirse y contarlos hunde el dato sin motivo.
Ejemplo
Un envío segmentado
Una newsletter se manda a 2.400 suscriptores, rebotan 60 y se entregan 2.340. La abren 748 personas distintas: (748 ÷ 2.340) × 100 = 32 %. Al repetir el mismo contenido solo al segmento que compró en el último año, la apertura sube al 47 %.
Errores frecuentes
- Calcularla sobre enviados en lugar de sobre entregados.
- Tomarla como cifra exacta pese a las aperturas artificiales de las protecciones de privacidad.
- Perseguir aperturas con asuntos engañosos: suben una vez y disparan las bajas y las marcas de spam.
Dónde lo ves en MKG Suite
MKG Suite muestra aperturas, clics, rebotes y bajas de cada newsletter en su informe de envío.